lunes, 28 de noviembre de 2011

Riesgos del teléfono



                                   FATIGA VOCAL

            El teléfono es una herramienta laboral imprescindible en nuestra sociedad. De hecho, se calcula que es la principal arma de trabajo de uno de cada tres profesionales, que pasan una parte muy importante de su vida hablando por teléfono.  Al tener que usar la voz constantemente se puede producir lo que se conoce como “fatiga vocal” un trastorno que aumenta a la par que la progresiva utilización del teléfono.
            Hasta ahora, maestros, profesores y cantantes, eran los que padecían en mayor medida fatiga vocal. Pero cada vez son más los profesionales que también la padecen, sobre todo aquellos que por su trabajo deben pasarse el día hablando por teléfono: encuestadores, personas que se dedican a la venta de bienes o servicios por teléfono, a  telemarketing, a mensajerías, reservas de billetes o entradas, oficinas... Cuando concluyen su jornada laboral, siguen hablando con sus amigos o familia a través del móvil y, al llegar a casa, contestan las llamadas del “fijo”. Y por si esto fuera poco, para relacionarse con los demás deben hablar y explicar los avatares del día, las anécdotas... Es decir, que nunca dan descanso a la voz.
Cuando la voz se “cansa”
            Este sobre esfuerzo continuo, a veces teniendo que forzar la voz o elevar el tono para suplir las posibles deficiencias de las líneas, produce un desgaste que puede debilitar los movimientos de las cuerdas vocales. Entonces aparecen los síntomas de la fatiga vocal:
·         Sensación de asfixia
·         Sequedad de garganta
·         Ronquera
·         Pérdida de voz

Pero no sólo el “uso laboral de la voz”, repercute negativamente en la salud. También influye el estilo de vida, las condiciones físicas del lugar de trabajo, la forma de hablar, la resistencia a contraer enfermedades respiratorias como el resfriado, por ejemplo, y, en definitiva, la propia idiosincrasia. Así, hay personas, que por mucho que fuercen su voz nunca padecerán fatiga y en cambio otros, con dos palabras ya pueden quedarse completamente afónicos.
Mantener la voz clara
            Los entornos laborales fríos, con mucha sequedad ambiental y muy ruidosos pueden contribuir a un aumento de los casos de fatiga vocal.  En ocasiones, poco podremos hacer para mejorar este entorno, pero siempre podremos hacer algo para evitar en lo posible que la voz se nos canse.
·         Es conveniente hablar despacio, con voz suave y vocalizando mucho para evitar forzar las cuerdas vocales. En caso necesario, sería conveniente acudir a un logopeda para reeducar la voz.
·         El tabaco irrita la garganta. Si hablas mucho, no fumes.
·         No tomes alimentos o bebidas muy calientes o muy fríos.
·         Incrementa la ingesta de agua a lo largo del día, para mantener las mucosas hidratadas.
·         Evita el estrés, ya que también interviene en los problemas de voz.
·         En tu tiempo libre busca momentos para estar el silencio y dar descanso a tu voz.
·         El ejercicio físico, practicado de forma regular, ayuda a mantener nuestro cuerpo y también nuestra voz, en óptimas condiciones.