martes, 27 de septiembre de 2011

Para mujeres



                        LA CAIDA DEL CABELLO

            El cabello tiene una vida media de 5 años y medio y durante su ciclo vital pasa por tres fases distintas:
La primera llamada anágena o de “regeneración y crecimiento”, dura aproximadamente cinco años. En ella el pelo crece a un ritmo medio de un centímetro al mes
La segunda denominada catágena o “fase de transición” dura unas tres semanas. El cabello detiene su crecimiento.
Por último, la fase de caída y descanso o telógena, dura unos tres meses. El cabello cae y el folículo descansa durante tres meses.
Concluida esta tercera fase comienza un nuevo ciclo vital, vuelve a crecer el cabello, pasa por las tres fases y así sucesivamente.
Cómo se cae el cabello
Al contrario de lo que ocurre en muchos animales, que renuevan todo su pelaje en un momento concreto al mismo tiempo, no todo el pelo de los humanos cae a la vez. Mientras unos cabellos están en una fase de crecimiento, otros están en fase de caída y otros en la de transición. Es decir, nuestro cabello cae en mosaico y, por ello, la pérdida de cabello a penas es visible al principio. Tardamos cierto tiempo en empezar a darnos cuenta.
En los hombres se distinguen claramente dos tipos de cabello uno perenne y otro caduco, ya que están situados en zonas distintas del cuero cabelludo. Así, la calvicie empieza a revelarse en la zona de la coronilla y en la zona frontal (las temibles entradas), mientras que suele mantenerse en el resto durante toda la vida.
Por el contrario, en la mujer los dos tipos de cabello están repartidos por toda la cabeza, de forma que la pérdida de cabello se traduce en un aclaramiento general y difuso.
En la pérdida de cabello influyen muchos factores: la herencia, el sexo, algunas enfermedades (anemias...), factores externos (productos muy abrasivos...).
Cuando existe una patología de base que produzca la caída del cabello como por ejemplo, la anemia o falta de hierro, muy frecuente en mujeres, o una situación de estrés que puede llegar a producir una “alopecia areata”, trastornos hormonales... hay que actuar primero sobre esta enfermedad, ya que la pérdida de cabello es sólo un síntoma.  En los demás casos, que suelen ser la mayoría, hay que actuar antes de que el folículo piloso se pierda irremediablemente. En las personas con cierta predisposición genética a la calvicie, las fases se acortan,  y el cabello se va atrofiando, cada vez crece menos y se cae antes. El cabello se va convirtiendo en vello, en pelusilla y si no se hace nada, llegará un momento en que ya no volverá a salir.