jueves, 25 de agosto de 2011

ACCIDENTES INFANTILES EN EL HOGAR (INTOXICACIONES)



Los niños son, sin duda, el grupo de población con un mayor riesgo de padecer intoxicaciones accidentales: su enorme curiosidad, su afán por tocarlo todo y llevárselo a la boca los expone a un peligro totalmente desconocido para ellos. La mayor parte de las intoxicaciones se producen entre el primer y el quinto año.
Existe una gran variedad de productos causantes de estas intoxicaciones:
-       productos industriales (gasolinas, disolventes, pinturas, etc.)
-       productos “del hogar” (detergentes, cerillas, pegamento, etc.)
-       cosméticos (jabones, cremas, lacas, bronceadores, etc.)
-       productos agrícolas (abonos, insecticidas, matarratas, etc.)
-       medicamentos
-       plantas o animales venenosos.
   La apariencia “agradable” de muchos de estos productos (colores vivos, olores agradables y, a veces, incluso un cierto sabor dulzón) puede complicar las cosas.
La mejor actuación debe estar encaminada a mantener la práctica imposibilidad del niño de tener acceso a todo este tipo de productos, manteniéndolos bajo llave si es preciso. No basta con colocarlos es una estantería superior a la altura a la que el niño, por su estatura, no pueda llegar.
En caso de sospecha de una intoxicación debe actuarse lo más rápidamente de la siguiente forma:
a)    Aplicar las primeras medidas de urgencia. Solamente si se conoce la vía de penetración del veneno y su naturaleza contando con el asesoramiento adecuado. Cada caso puede requerir una actuación diferente. No debe provocarse el vómito por sistema ya que, en caso de haber ingerido productos corrosivos (lejía, salfumán), gasolinas o aguarrás podría ser peor
b)    Conservar lo que se sospecha que ha causado la intoxicación
c)    Avisar a un servicio sanitario de urgencias y/o contactar con el Servicio Médico de Información Toxicológica cuyo teléfono (91 562 04 20) figura en la etiqueta de los envases de muchos productos.
d)    Aplicar las medidas recomendadas en cada caso.