sábado, 18 de junio de 2011

SOCIOLOGIA DEL EMBARAZO


El embarazo en el mundo
   Un rápido vistazo al estado de situación del embarazo en el mundo resulta aleccionador y no puede dejarnos insensibles. Todavía queda un largo camino por recorrer, especialmente si tenemos en cuenta que cada minuto, no menos de una mujer, muere como consecuencia de complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto: son 529 000 mujeres cada año. Más del 70% de las muertes maternas se deben directamente a 5 complicaciones: hemorragias de (25%), infecciones (15%), abortos peligrosos (13%), eclampsia (hipertensión arterial pronunciada que provoca convulsiones - 12%), y parto obstruido (8%). Si bien esas son las causas principales de mortalidad materna, la falta de cuidados o de acceso a los mismos, su elevado coste o su escasa calidad, son elementos determinantes. Malogran el desarrollo y el bienestar social, y cada año dejan a un millón de niños huérfanos de madre. Esos niños tienen 10 veces más probabilidades que los demás de morir durante los dos años siguientes a la muerte de sus madres. Además, por cada mujer que muere en el parto, otras 20 sufren lesiones, infecciones o enfermedades (10 millones de mujeres cada año).
   No hay razón para que las mujeres mueran en el parto. Debemos proporcionar a las mujeres jóvenes la información y el apoyo que necesitan para controlar su salud reproductiva, hay que prestarles apoyo durante el embarazo y proporcionarles cuidados, a ellas y a sus bebés, hasta que bien avanzada la infancia. La inmensa mayoría de las muertes maternas se evitarían si las mujeres tuvieran acceso a servicios de planificación familiar de calidad, atención competente durante el embarazo, el parto y el primer mes después del alumbramiento, o servicios de atención post-aborto y, donde esté permitido, servicios de aborto seguros. Un 15% de los embarazos y los partos necesitan cuidados obstétricos de urgencia debido a riesgos difíciles de predecir. Un sistema de salud dotado de personal especializado es decisivo para salvar la vida de esas mujeres. Precisamente, un Objetivo de Desarrollo del Milenio, para la OMS, consiste en reducir en tres cuartas partes la mortalidad materna.
   De forma muy diferente que en el resto del mundo, y aunque subsisten grandes diferencias entre los diversos países, incluso en Europa existen iniciativas de instituciones internacionales como la OMS orientadas a ofrecer a los Gobiernos asesoramiento y soporte técnico para mejorar el acceso y la calidad de los servicios de salud con el fin de que las mujeres y sus hijos recién nacidos puedan acceder a los mismos cuando realmente los necesitan. Aunque el embarazo es vivido positivamente en la mayoría de casos, lo cierto es que no faltan casos de sufrimiento personal, problemas de salud y muerte. En la zona europea se produce una mortalidad materna en el parto de 5 a 210 casos por cada 100.000 nacidos vivos. La mortalidad infantil no se queda atrás, con una tasa de fallecimientos de 2 a 38 casos por cada 1.000 nacidos vivos.  Es fundamental, por tanto, prestar apoyo a las iniciativas encaminadas a prevenir la mortalidad en el parto, tanto de mujeres como de niños. No menos importante resulta prestar apoyo también a iniciativas dirigidas a :
-          incrementar el conocimiento de la salud sexual y reproductiva, así como de los derechos individuales asociados;
-          promoción de la salud en grupos sociales vulnerables (adolescentes, mujeres, emigrantes);
-          reducir el número de abortos, facilitando la contracepción;
-          prevenir la aparición de SIDA y ETS.