viernes, 8 de abril de 2011

ASMA Y EMPRESAS

RECOMENDACIONES FRENTE AL ASMA OCUPACIONAL

Joan R. Lladós

Control de la concentración de aeroalergenos y sensibilizantes químicos en el ambiente de las empresas con riesgo de tener concentraciones moderadas o altas de estas sustancias (químicas, plásticos, panadería, etc.) 

Análisis del potencial alergénico de las nuevas sustancias introducidas en el entorno laboral o de otros cambios en el proceso industrial de fabricación.

Revisiones periódicas de la función pulmonar a los trabajadores expuestos a posibles alergenos o sensibilizantes químicos en el ámbito laboral.

Presencia de broncodilatadores, antihistamínicos, adrenalina y corticosteroides en el botiquín de la empresa.

Derivación precoz del trabajador que presente síntomas alérgicos (tos, irritación ocular, molestias nasales, sensación de ahogo, sibilancias, etc.) a un centro especializado, para ser sometido a pruebas de diagnóstico de la enfermedad alérgica.

Reubicación del trabajador o adaptación del puesto de trabajo si después de las pruebas de diagnóstico se comprueba que los síntomas de asma están relacionados con el entorno laboral.

Observación de si los síntomas ocurren tras la ingestión de alimentos. En ocasiones, el asma ocupacional está relacionada con la alergia a ciertos alimentos, porque cuando un paciente se sensibiliza por vía respiratoria frente a algunos alergenos provenientes de alimentos, también puede experimentar reacción alérgica al ingerirlos, y viceversa.

Revisión del listado de sustancias alergénicas laborales registrado por el Boletín Oficial del Estado (BOE).  Este listado se ha quedado obsoleto y es necesario actualizarlo, ya que podría afectar a los trabajadores de ciertos sectores.